Suamy Hernández Telles
@linea_th
A un año del accidente ocurrido el 14 de mayo de 2025 en la súper carretera Cuacnopalan-Oaxaca, a la altura del kilómetro 28, el hecho continúa presente en la memoria colectiva de Tehuacán y la región.
El siniestro, que dejó un saldo de 21 personas fallecidas, marcó uno de los episodios más trágicos registrados en esta vía.
De acuerdo con los reportes, el percance se registró poco después de las 10:00 horas, cuando un tractocamión tipo tolva que realizaba una maniobra de rebase impactó primero a un autobús de pasajeros de la línea AU y posteriormente a una unidad tipo Sprinter. La fuerza del choque provocó la destrucción casi total de esta última, donde viajaban trabajadores de distintos sectores que se dirigían a la ciudad de Puebla.
En el lugar fallecieron 18 personas, mientras que tres más perdieron la vida posteriormente en el hospital Sagrado Corazón. Entre las víctimas se encontraban docentes, personal de salud, obreros y elementos militares, en su mayoría originarios de Tehuacán y municipios cercanos como Santiago Miahuatlán y Altepexi. El conductor del tractocamión también murió tras incendiarse la unidad.
Horas después del accidente, la empresa Smart Transports, propietaria de la unidad tipo Sprinter, confirmó que en el vehículo viajaban 20 personas. La compañía informó que asumiría los gastos médicos y funerarios, además de brindar acompañamiento a las familias afectadas.
Autoridades municipales intervinieron para agilizar la atención a los heridos y apoyar a los deudos. El entonces presidente municipal, Alejandro Barroso Chávez, realizó gestiones para garantizar la atención médica inmediata y facilitar los trámites correspondientes, así como el traslado y entrega de los cuerpos.
El impacto social fue inmediato. Ciudadanos se congregaron en hospitales para brindar apoyo a familiares, mientras que instituciones como el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y la Diócesis de Tehuacán realizaron homenajes y actos religiosos en memoria de las víctimas.
El accidente también reavivó las demandas de diversos sectores para mejorar las condiciones de la carretera. Empresarios y representantes sociales insistieron en la necesidad de ampliar la vía a cuatro carriles, al señalar que se trata de un tramo con antecedentes de múltiples percances.
En su momento, el gobierno estatal cuestionó las condiciones de concesión de esta autopista y la falta de obligatoriedad para su modernización.
El traslado e identificación de los cuerpos se realizó en medio de procesos que prolongaron el dolor de las familias, mientras que en las comunidades de origen se llevaron a cabo homenajes, funerales y despedidas que reflejaron el impacto del suceso en toda la región.
Como parte de las acciones institucionales, el Ayuntamiento de Tehuacán declaró tres días de luto oficial, con actos conmemorativos y la colocación de símbolos de duelo en edificios públicos.
A un año de distancia, familiares de las víctimas y distintos sectores mantienen vigente la exigencia de mejores condiciones de seguridad en la carretera Cuacnopalan-Oaxaca, con el objetivo de prevenir nuevos accidentes en esta vía.