Suamy Hernández Telles
@linea_th
Tehuacán y las regiones de San Francisco Altepexi, Ajalpan y San Sebastián Zinacatepec destacan como las zonas con mayores problemas de alcoholismo.
Este fenómeno está estrechamente ligado a factores socioculturales, donde el consumo de alcohol se percibe como algo normal en el entorno familiar, especialmente a través de productos como cerveza y pulque. Esto perpetúa un ciclo en el que los hijos crecen viendo el consumo como parte de la vida cotidiana, iniciándose desde edades tempranas, en muchos casos entre los 15 y 18 años.
De acuerdo Centro de Integración Juvenil de Tehuacán en el 2024, se atendieron entre 10 y 20 adolescentes, todos hijos de padres consumidores.
Ángel Prado García, vicepresidente del comité de información pública de la junta de servicios generales de Alcohólicos Anónimos, señaló que el alcoholismo es considerado la "puerta de entrada" a otras sustancias como marihuana, metanfetaminas y cocaína, ha comenzado a afectar significativamente a mujeres adolescentes, quienes enfrentan barreras adicionales como el estigma social y la violencia.
Ajalpan, San Sebastián Zinacatepec y San Francisco Altepexi presentan un alto consumo culturalizado, con creencias que minimizan los riesgos del alcohol. Este contexto dificulta la prevención, especialmente entre las generaciones mayores que transmiten estas ideas erróneas.
Sin embargo, se insiste en la necesidad de enfocar esfuerzos educativos en los nuevos padres para romper el ciclo de permisividad y proteger a los adolescentes.