Las posibilidades de que el exsacerdote pederasta Nicolás Aguilar Rivera esté muerto son cada vez mayores, al menos eso considera el director de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual por Sacerdotes (SNAP por sus siglas en inglés), Joaquín Aguilar Méndez, quien declaró que los obispos de Tehuacán –posteriores al periodo de Norberto Rivera Carrera– no tuvieron la voluntad para contribuir a la justicia de estos casos.
“Hasta donde tengo entendido Nicolás ya murió, murió impune y desafortunadamente no fue castigado por nada, por todos los delitos que cometió”, dijo en entrevista telefónica para Primera Línea.
Aguilar Rivera fue acusado, desde finales de la década de los 80, de abusar sistemáticamente de al menos 120 niños en varias partes de México y Los Angeles, California; en Tehuacán estuvo asignado en su ministerio sacerdotal en San Vicente Ferrer, comunidad en donde dejó los mayores escándalos. Además de haber sido comisionado en la zona de Cuacnopalan, Palmar de Bravo, entre otros.
Lo que el representante en México del SNAP supone, es que se trata de una persona que murió sin ser castigado por sus delitos a raíz de la complicidad entre el gobierno mexicano y los altos jerarcas de la iglesia católica.

“El tema al final del día sigue avanzando en los Estados Unidos; en México desafortunadamente los delitos ya prescribieron”, agregó.
Joaquín, que fue víctima del Aguilar Rivera, considera que es la aplicación del sistema de justicia en el país el que no permitió algo concreto contra el agresor, aunado a la corrupción e influencias.
Actualmente en México únicamente existen tres sentencias contra curas pederastas (Ciudad de México, Oaxaca y Coahuila).
“Es un tema complejo que se tiene que analizar más allá de la denuncia (…) Sobre todo porque la mayoría de la víctimas son hombres, y que un varón tenga que revelar un abuso sexual es muy complejo en una sociedad machista”, dijo.
El inicio de una posible solución a los casos de pederastia, según Aguilar Méndez, podría darse si el trabajo de la iglesia fuera apegado las víctimas, lo que llevaría a la creación de políticas públicas más concretas y alejadas de los sesgos como hasta ahora.

"La investigación (contra Nicolás Aguilar) es cuestión de voluntad. Por eso se da el encubrimiento y por eso también han sucedido muchos casos".
Joaquín Aguilar Méndez / Director en México de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual por Sacerdotes (SNAP).