Jesús Martínez
@linea_th
Las especies Leptonycteris yerbabuenae, Leptonycteris nivalis y Choeronycteris mexicana cumplen una función fundamental en los ecosistemas de la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, principalmente por su participación en la polinización de agaves y la conservación de la biodiversidad.
De acuerdo con información de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), publicada en la página de la RBTC, estos murciélagos forman parte de las especies que cada noche recorren la región en busca de alimento, mientras contribuyen a procesos naturales indispensables para la reproducción de distintas plantas.
El Valle de Tehuacán-Cuicatlán destaca por su diversidad de especies del género agave, cuya reproducción se beneficia de la actividad de estos mamíferos.
Al trasladarse entre las plantas durante sus recorridos nocturnos, los murciélagos favorecen la polinización y ayudan a mantener la diversidad genética.
Además de su función como polinizadores, los murciélagos frugívoros contribuyen a la dispersión de semillas y durante sus desplazamientos pueden transportar y depositar miles de semillas, favoreciendo la regeneración de la vegetación y la recuperación de áreas degradadas.
Por ello, la CONANP llamó a la población a proteger a estas especies y conservar los sitios donde encuentran refugio, evitando d3struirlos o utilizarlos para resguardar ganado, tirar basura o almacenar residuos.
En caso de que un murciélago ingrese a una vivienda, la recomendación es no intentar atraparlo y abrir puertas y ventanas para permitir que salga por sí mismo. También se pide reforestar únicamente con plantas nativas para conservar su hábitat.