Jesús Martínez
@linea_th
La Iglesia Católica enfrenta el desafío de recuperar la confianza de la sociedad y fortalecer su cercanía con los jóvenes ante problemáticas como la salud emocional, la desintegración familiar y la pérdida de valores, señaló el sacerdote de la Parroquia de la Preciosa Sangre de Cristo, Anastasio Hidalgo Miramón.
El presbítero indicó que, aunque las nuevas generaciones tienen mayor acceso a la tecnología, muchas enfrentan carencias afectivas que pueden repercutir en su bienestar emocional.
Por ello, consideró necesario que tanto las familias como la Iglesia acompañen de manera más cercana a niños y adolescentes.
Asimismo, explicó que el debilitamiento del núcleo familiar y la falta de comunicación han generado nuevos desafíos para la sociedad, por lo que la pastoral juvenil debe adaptarse a las necesidades actuales y ofrecer espacios de escucha y orientación.
Hidalgo Miramón reconoció que la Iglesia también atraviesa una etapa de pérdida de credibilidad derivada de los casos de abuso cometidos por integrantes del clero, los cuales, afirmó, deben ser reconocidos y sancionados conforme a la ley para contribuir a recuperar la confianza de los fieles.
Añadió que la institución debe continuar reflexionando sobre diversos temas sociales y mantener una postura de acompañamiento basada en el respeto y la dignidad de las personas.
Finalmente, el sacerdote señaló que, además de los desafíos internos de la Iglesia, existen factores como la inseguridad, las dificultades económicas y la falta de cohesión familiar que afectan a la sociedad, por lo que hizo un llamado a fortalecer el diálogo, la cercanía y el compromiso con las nuevas generaciones.