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El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, y los ministros de Exteriores del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo aseveraron ayer que no se debe obligar a los palestinos a abandonar la franja de Gaza.
El funcionario de Estados Unidos se reunió ayer en Manama, capital de Bahréin, con los cancilleres del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo, integrado por Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán, Qatar y el país sede.
“Nadie será obligado a abandonar Gaza y quienes deseen marcharse podrán regresar libremente”, señalaron en una declaración conjunta al término del encuentro. Además, sin mencionar a Israel, agradecieron al presidente estadunidense, Donald Trump, su oposición a “la anexión de Cisjordania” reocupada.
En este contexto, trascendió que el proyecto israelí Hilo carmesí, que consiste en construir en el valle del Jordán un muro de separación de 22 kilómetros de largo y 50 metros de ancho, ha dejado grandes extensiones de tierra aisladas, lo que afecta el pastoreo y las cosechas de los agricultores al tiempo que acelera su desplazamiento forzado.
“El proceso de anexión se está desarrollando sobre el terreno a la vista de todo el mundo. Se ha paralizado en los medios de comunicación, pero no se ha detenido sobre el terreno”, declaró el experto en asentamientos Mu’taz Bisharat a Middel Eye East, con sede en Londres.
Muhammad Gharaibeh, un agricultor palestino, aseguró que los israelíes “ahora tienen un plan descomunal que no sólo implica la construcción de una carretera, sino también la expropiación de más de 7 mil hectáreas.
“Nuestras pérdidas son enormes porque los cultivos necesitan riego y cuidados, y los han dejado a su suerte”, sostuvo tras asegurar que “esta llanura es el granero de Palestina y la mayoría de las frutas y verduras que se distribuyen en Cisjordania (reocupada) provienen de aquí”.
Al continuar la violencia en Cisjordania reocupada, Mustafa al Khatib, un palestino desarmado de 32 años, fue hallado muerto en la aldea de Sarta, unos 32 kilómetros al norte de Jerusalén; según un familiar, fue asesinado por disparos israelíes en su dormitorio durante una redada de viviendas en la zona. El ejército israelí confirmó el tiroteo y afirmó que el hombre arrojó objetos a los soldados.
Con información de Ap y Europa Press
Con información de La Jornada