Suamy Hernández
@linea_th
A largo plazo, resulta más económico para las familias optar por una alimentación saludable que continuar con el consumo frecuente de comida chatarra, como galletas, dulces y frituras, cuyos efectos generan gastos adicionales en salud, especialmente en atención dental, advirtió Liliana González Mier, integrante del programa “Vive Saludable, Vive Feliz” de la Secretaría de Educación Pública del estado de Puebla.
Durante una entrevista, explicó que muchas familias optan por productos ultraprocesados debido a su bajo costo inmediato y facilidad de acceso, ya que en tiendas es común encontrar paquetes de galletas o papas entre los 10 y 18 pesos, lo que representa una alternativa rápida frente a opciones como fruta fresca o un cóctel, cuyo precio puede oscilar entre los 20 y 25 pesos.
Sin embargo, señaló que esta decisión responde más a la practicidad, el tiempo y, en algunos casos, a la falta de disposición para preparar alimentos saludables desde casa. González Mier enfatizó que el problema radica en la falta de conciencia sobre los costos reales a mediano y largo plazo.
Indicó que una dieta alta en azúcares y productos procesados incrementa el ri€sgo de obesidad, problemas metabólicos y, principalmente, afectaciones dentales como caries, las cuales implican gastos adicionales en consultas, tratamientos, pastas especiales, traslados y tiempo invertido, lo que termina siendo más costoso para las familias.
Añadió que, aunque muchos padres de familia proporcionan dulces de forma constante a sus hijos, no suelen considerar la necesidad de llevarlos a revisiones dentales periódicas cada seis meses, lo que @gr@va el pr0blem@.
En este sentido, destacó la importancia de fomentar desde casa hábitos alimenticios saludables, priorizando el consumo de frutas, verduras y snacks naturales como arándanos, nueces o almendras, que además son productos de fácil acceso en la región.
Asimismo, mencionó que en las escuelas se busca impulsar esta cultura mediante cooperativas que promueven la venta de alimentos sanos, como fruta picada y agua natural o de sabor, evitando jugos industrializados y refrescos.
Hay que recordar que la Secretaría de Salud, en coordinación con la Secretaría de Educación, supervisó hasta el momento 20 instituciones educativas, las cuales aprobaron satisfactoriamente las revisiones, obteniendo su certificación tras demostrar que cumplen con la pr0hibición de venta de comida chatarra y bebidas endulzadas dentro de sus instalaciones.
El representante distrital de Salud Pública, José Luis Gómez Gómez, explicó que estas actividades buscan promover hábitos alimenticios adecuados desde la infancia, ya que una nutrición balanceada, acompañada de la práctica constante de actividades físicas, contribuye a prevenir enfermedades a edades tempranas.