Daniela De Los Santos Hernández
@linea_th
En Tehuacán todavía hay historias que se repiten, personas que por trabajo, familia o falta de oportunidades tuvieron que dejar la escuela. Hoy, esas historias pueden cambiar.
El director estatal de Educación para Jóvenes y Adultos, Andrés Morales, invitó a quienes no saben leer ni escribir o no lograron terminar la primaria o secundaria, a darse una nueva oportunidad, destacando que estudiar no tiene costo y puede adaptarse a la vida de cada persona.
A diferencia del sistema tradicional, aquí no hay horarios rígidos ni ciclos escolares que limiten. Cada quien decide cuándo empezar, cuánto tiempo dedicarle y cuándo terminar.
Puede ser entre semana, fines de semana o incluso cada tercer día, según las posibilidades de cada estudiante.
“Se trata de que nadie se quede fuera. Sabemos que muchos trabajan, tienen familia o responsabilidades, por eso el modelo se adapta a ellos, no al revés”, explicó.
Aunque el acceso a la educación ha mejorado, aún existe un rezago importante: alrededor de 290 mil personas en el estado no saben leer ni escribir, principalmente en comunidades de la Sierra Negra, Sierra Norte y la Mixteca poblana.
A esto se suma un obstáculo menos visible, pero igual de fuerte: la idea de que ya es tarde para estudiar.
Este pensamiento sigue presente, sobre todo en personas adultas que sienten que ya no lo necesitan o que ya no pueden.
En muchos casos, esta situación afecta más a las mujeres. “Todavía hay lugares donde ellas tienen que pedir permiso para estudiar. Es una realidad que poco a poco hemos ido cambiando, pero aún existe”, reconoció.
Pese a ello, también hay avances que dan esperanza, tan solo el año pasado, cerca de 9 mil personas lograron obtener su certificado de primaria o secundaria. Para este año, se espera alcanzar una cifra similar y superar las 20 mil constancias en alfabetización y educación básica.
El tiempo para lograrlo varía. Hay quienes en tres meses avanzan de manera significativa, mientras que otros tardan más, dependiendo de su ritmo y disponibilidad.
Lo importante, dijo, es dar el primer paso.
Actualmente, este programa llega a los 217 municipios del estado, con el respaldo de alrededor de 3 mil voluntarios y autoridades locales, llevando la educación hasta las comunidades más alejadas.