Gustavo Ortiz
@linea_th
“No sabes con quién te estás metiendo”, mencionó Daniel N., quien se identificó como director de una academia de gimnasia olímpica ubicada sobre la calle 6 Poniente entre 22 Norte y 24 Norte, en la colonia Francisco Villa.
Lo anterior, luego de que el pasado martes una niña de nueve años resultara con una fractura de húmero con desplazamiento durante un entrenamiento; además los encargados del lugar no activaron protocolos de emergencia.
De acuerdo con los padres, tras el accidente los instructores continuaron con el entrenamiento, pese a que la menor se encontraba llorando y manifestando dolor, y no solicitaron apoyo a los cuerpos de emergencia.
Ante dicha la situación, los familiares trasladaron a la menor por sus propios medios a un hospital, donde, tras realizarle estudios, se confirmó la fractura. La niña tuvo que ser intervenida quirúrgicamente, procedimiento en el que le colocaron clavos en el brazo.
Días después, los tutores acudieron a la academia para solicitar una explicación. Señalaron que la entrenadora reconoció que en ese momento se encontraba supervisando a otro grupo y no se percató de lo ocurrido.
Posteriormente, un hombre que se identificó como Daniel N., y dijo ser el director del lugar, adoptó una actitud prepotente y cuestionó que la lesión hubiera ocurrido dentro de las instalaciones.
“Nada me garantiza que ella se haya lastimado aquí, tal vez pudo ser en otro lado”, mencionó.
Los padres solicitaron acceso a las cámaras de seguridad; sin embargo, el directivo se negó a mostrarlas y les pidió que se retiraran del lugar. Al señalar que buscarían asesoría legal el hombre alzó la voz e incluso los amenazó, señalando que no sabían con quién se estaban metiendo.
Los tutores lamentaron que la academia se mostrara indiferente ante la situación, puesto que diariamente tiene bajo su custodia a menores de edad y que al carecer de protocolos de seguridad, no existan garantías que salvaguarden la integridad de los niños.
Informaron que evalúan presentar una querella ante la Fiscalía General del Estado (FGE), ya que temen por su integridad luego de recibir un trato agresivo por parte de los responsables de la academia.
Por último, cabe señalar que este hecho también ha generado afectaciones económicas para la familia, pues los gastos médicos derivados de la cirugía y atención superan los 50 mil pesos.